El dios creador del Génesis. Estructura de la creación divina Versión 1

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LOS ANTIGUOS Y NOSOTROS – Sentimiento CREACIÓN

¿Por qué crea Dios el mundo? ¿Por qué crea Dios al hombre? Sin duda esta creación y este creador son los modelos que históricamente han forjado nuestra mentalidad acerca de la creación y del creador. La soberanía de la palabra, la creación de la nada, el caos y la confusión reinante antes del orden que impone la voluntad de crear. Por otro lado, la acción que nos ofrece Génesis no es unívoca: hay diferentes formas de crear –directamente, interpelando, incluso fallando- y esas formas de crear están relacionadas con los seres creados. No se crea del mismo modo al hombre que a los astros, ni tampoco con la misma intensidad. El creador, finalmente, acaba afectado y transformado por lo que ha hecho y termina siendo objeto de su propia creación.

Frescos de la bóveda de la Capilla Sixtina, en los Palacios Vaticanos (Roma), realizados por Miguel Ángel entre 1508 y 1512 por encargo del Papa Julio II. El centro de la bóveda está ocupado por una serie de escenas del Antiguo Testamento: La creación del mundo, La creación de Adán y Eva, El pecado original, El sacrificio de Noé, El Diluvio y La ebriedad de Noé, flaqueadas en ambos laterales por representaciones de las Sibilas y los Profetas (como anticipando la llegada del Mesías). Por último, en los ángulos se representan escenas de la salvación de Israel, todo como una preparación de la llegada de Cristo. [6]


Lectura

Génesis, 1 - Biblia de Jerusalén

Resumen

El diálogo de esta clase se estructura sobre la búsqueda de las razones que el Dios del Génesis tiene para la creación del mundo y la creación del hombre. Las respuestas se tratarán de encontrar en el texto base de la clase: Génesis, 1.

¿De qué hablamos?

DAMIÁN. –La primera pregunta que tenemos que responder es: ¿qué clase de Dios se nos aparece en este texto?

ANTONIO. –Un Dios que, por primera vez en el pensamiento antiguo, es anterior a todo. Además decide en base a su voluntad.

DAMIÁN. –Si Dios es producto de su voluntad, entonces esa voluntad es anterior a Él mismo, ¿no es así?

ANTONIO. –Es cierto. Entonces lo verdaderamente creador sería la voluntad, ¿no?

DAMIÁN. –Quizás esa sea la respuesta, efectivamente. Veamos a partir de la clase.

¿Cómo imaginamos a Dios?

Una de las representaciones de Dios Padre en los frescos de la bóveda de la Capilla Sixtina; detalle de la representación de 'Dios separando las aguas de los Cielos' [7].
Una de las representaciones de Dios Padre en los frescos de la bóveda de la Capilla Sixtina; detalle de la representación de 'Dios separando las aguas de los Cielos' [7].

DAMIÁN. –Una de las preguntas más importantes que os hice, para entender de qué Dios hablamos, es el cómo nos lo imaginamos nosotros mismos a partir de lo que hemos leído. Y esto tiene dos respuestas: nos podemos imaginar a Dios como un ser incognoscible[1], o como un ser al que podemos intentar comprender y aproximarnos.

Imaginar a Dios como un ser incognoscible, como en la tradición hebraica, implica renunciar a comprender cualquier cosa sobre él y su origen. Sea su forma y origen la inteligencia, la voluntad, la intuición o incluso algún tipo de sexualidad, no nos importa: está fuera de nuestra posible comprensión. Las tradiciones religiosas que consideran así a Dios se separan de él en ese sentido: Dios es Dios. Punto. No podemos acercarnos más.

No es, sin embargo, el único modo de entender a Dios. Surgen otras tradiciones religiosas, como los gnósticos[2] o el cristianismo, que difieren en ese punto de vista. Dios no es absolutamente incognoscible, hay algo de él que podemos conocer o, al menos, vislumbrar. De este modo, Dios se acerca a los humanos: hay algo de su ser que no nos es completamente ajeno.

AYUSO. –¿Y a partir de qué?

DAMIÁN. – En el caso del cristianismo especialmente, a partir de una afirmación concreta: la de que Dios creó el mundo con y por su voluntad. En esa frase hay ya un análisis; se está respondiendo a una pregunta sobre Dios, y por lo tanto ya no es del todo incognoscible. Ahora podemos, si bien no comprender, vislumbrar su voluntad, o sus actos de voluntad.

A raíz de esta nueva afirmación, y este nuevo modo de pensar a Dios, llegarán otras corrientes - como por ejemplo Plotino[3] - que se centrarán, en lugar de sobre Dios, sobre esta nueva faceta de Él que ha aparecido: aquella que de pronto nos es accesible, nos es cognoscible. Así, dirá que hay algo incluso anterior a Dios, y que ese algo es la Inteligencia, y que se manifiesta en el acto de la Creación, precisamente a través de la voluntad de Dios (que, de este modo, pasaría a ser algo así como un agente de la Inteligencia, que sería lo verdaderamente 'divino').

MARTA. –Pero entonces cada vez que se piense algo sobre Dios se está asumiendo que es cognoscible, ¿no?

DAMIÁN. –Exactamente: pensar atributos sobre Dios es, al mismo tiempo, pensar atributos sobre lo humano. Porque según pensamos a Dios nos pensamos a nosotros mismos.

Podemos pensar que Dios es el Todo en el que no se puede pensar, y eso dice algo de nosotros mismos; podemos estudiar teología e ir colocándole atributos, también. Pero cada vez que se le concede una característica nueva, o se le determina de algún modo, dicho atributo se separa de Dios: Dios mismo acaba siendo ese atributo concreto. Por ejemplo: 'Dios es bueno'. Es un asunto, si os fijáis, primariamente lingüístico, pero que de pronto se transforma en ontológico, o existencial. El peligro de toda atribución es que, de alguna manera, te separa de la esencia. Los atributos alejan al ser de lo que es. Y esto último puede ser muy peligroso.

AYUSO. – Entonces, según eso, no se podría definir nada.

DAMIÁN. – No, nada no: a Dios. A Dios no se le puede definir mediante atributos. Sigamos.

¿Por qué crea Dios el Mundo? El porqué de la creación.

CARLOS. –Yo creo que la creación, y el porqué Dios crea el mundo, es con lo que los hebreos tratan de definir a Dios. Creo que se relacionan las dos preguntas.

Dios Padre separa la Luz de la Oscuridad, en el primer día de la Creación; detalle de los frescos de la bóveda de la Capilla Sixtina.

DAMIÁN. –Muy bien, ¿por qué?

CARLOS. –Porque los hebreos le dan un atributo muy especial: el del poder absoluto. La voluntad y la inteligencia libres y totales, independientes de todo lo demás. El Génesis habla de un Dios que no nace, que no es consecuencia de cierta lucha, ni de otro Dios; el hebreo es un Dios que crea de la nada, sin esfuerzo y sin trabajo.

Otra cosa llamativa es que se habla mucho de un escenario tangible – había Tierra, que era 'caos y confusión' – pero se habla poco de lo espiritual. Es un mundo totalmente tangible, y que es de pronto ordenado por algo misterioso, desconocido y quizás intangible: la Palabra [4]. Pero no espiritual. Además, antes de este orden, de esta Palabra, en el mundo tangible que se nos presenta hay peligro: abismo, viento de Dios que aletea por encima de las aguas[5]. Después está la creación de la luz:

Dijo Dios: «Haya luz», y hubo luz. Vio Dios que la luz estaba bien, y apartó Dios la luz de la oscuridad; y llamó Dios a la luz «día», y a la oscuridad la llamó «noche». Y atardeció y amaneció: día primero." [1, vv. 3-5]

Ésta es una creación por la palabra. Es la palabra de Dios la que hace aparecer la luz, lo primigeniamente opuesto a la oscuridad.

DAMIÁN. –Según el texto, hay oscuridad, pero que tiene que contener luz. Es una creación que salió mal. Cuando pasan los días, hay luz, pero Dios la tiene que separar de la oscuridad porque está en ella, ambas están juntas.

LIS. –Lo que se cuenta al inicio es una descripción de la nada.

DAMIÁN. –Pero había cosas: abismo, viento, agua, cielo y tierra; luego, no había nada. Hay que meterse de lleno en el texto. Y es verdad que hay un verbo complicado como Bará, que es crear tal como entendemos nosotros un acto de creación. Es decir: un impulso que hace algo, algo que representa nuestra forma de imaginar otras cosas. Es una creación que sirve a la capacidad de representar imágenes mentales.

Si nos fijamos bien, parece que hubiera dos creaciones. En la primera todo es caos[6], no hay límites, algo ha pasado que no sabemos qué es. En la segunda, cada cosa ya ocupa su sitio. Dios crea los cielos y la tierra, pero no crea la luz, dice haya luz; esta diferencia es importante. Y, ¿por qué deja la oscuridad? Esa oscuridad tiene que ser necesariamente diferente si ha sido separada de la luz. Y bien: ¿por qué hace Dios todo esto?

ANTONIO. –Creo que la creación del hombre tiene la intención de que este domine la tierra y los animales, y la creación esté a su servicio. Pero a mí me ha sorprendido el Dios de este texto, un Dios anterior a todo, que crea algo muy tangible, muy sensible, pero con poca espiritualidad, como decía Carlos. Es como que no le interesa dar significados. Al contrario que lo que ocurre en otras tradiciones, rebaja a los astros: llama luceros mayores al Sol y a la Luna.

Detalle de la primera bóveda de las Logias Vaticanas, realizadas por un equipo de artistas dirigidos por Rafael en torno a 1519. Cada una de las trece bóvedas de las logias – espacios similares a corredores – de los Palacios Vaticanos tiene una temática propia; la primera de ellas, dedicada al Génesis, recoge las primeras escenas del mismo (Creación de la luz, Separación de la tierra y las aguas, Creación del sol y de la luna y Creación de los animales).

Y atardeció y amaneció: día tercero. Dijo Dios: «Haya luceros en el firmamento celeste, para apartar el día de la noche, y valgan de señales para solemnidades, días y años; y valgan de luceros en el firmamento celeste para alumbrar sobre la tierra.» Y así fue. Hizo Dios los dos luceros mayores; el lucero grande para el dominio del día, y el lucero pequeño para el dominio de la noche, y las estrellas; y púsolos Dios en el firmamento celeste para alumbrar sobre la tierra, y para dominar en el día y en la noche, y para apartar la luz de la oscuridad; y vio Dios que estaba bien. Y atardeció y amaneció: día cuarto. [1, vv. 13-19]

Los rebaja a él mismo: son astros que no generan nada, sino que reflejan la luz y cumplen funciones, como regir los días y las noches o señalar festividades. Pero la Luz sale sólo de Dios. Otra cosa que me ha llamado la atención es la capacidad creadora de la propia Tierra. Cómo – de forma vicaria y por la propia potencia que le ha otorgado Dios – tiene capacidad para crear vida y alimentar a los animales que la habitan. En resumen, es un Dios que presenta toda una estructura creativa y jerárquica, que tiene que ser en última instancia dominada por el hombre, a quien luego Él exigirá sumisión. En realidad, creo que se manifiesta así por ser distinto a los demás dioses del entorno, unificando a determinado pueblo – el pueblo hebreo, los elegidos – en contra de los demás.

DAMIÁN. –Sí, sin duda lo que se pretende es cohesionar a un pueblo determinado frente a otros, pero ¿por qué hacerlo así y no de otra forma? La mayoría de las culturas que se han consolidado no son monoteístas[7]. ¿Por qué estos lo son? No resulta fácil explicar esa discontinuidad en el contexto histórico en el que se desarrollan los hechos.

ANTONIO. –Yo creo que sí se ha explicado. El marxismo[8], por ejemplo.

DAMIÁN. –El materialismo histórico lo describe, pero no lo explica. Todos sabemos que el monoteísmo ha servido para que ocurrieran ciertas cosas, pero ¿por qué surge?

EVA. –Podría ser por la misma estrategia de Akenatón[9], que desarrolla el monoteísmo como función política, para quedarse con todo el poder de los sacerdotes.

DAMIÁN. –Pero no funcionó... Una idea de estas características tiene que tener una serie de virtudes para funcionar. Para entender por qué funciona un Dios único, hay que acercarse a la mentalidad profunda. Una parte de la creación del Génesis trasciende lo material, y no puede ser explicada históricamente.

ANTONIO. –Es cierto que coges a un pueblo nómada, pobre, sometido, esclavo, y le das una idea de totalidad con la que organizas un entramado tanto ideológico como jurídico... Les das un apoyo muy poderoso: la idea de que somos el pueblo elegido, con un tremendo afán de trascendencia [10]. Estoy de acuerdo contigo: sin la apelación a esa idea, probablemente no funciona.

El anciano de los días, grabado realizado por William Blake e inicialmente recogido en su libro ilustrado Europa, una profecía (1794). Representa a Urizen, que en la mitología de Blake representa la ley y la sabiduría. En ocasiones lleva las herramientas de un arquitecto, para crear – en el sentido de dar forma a los materiales ya existentes – el Universo.

DAMIÁN. –Y bien, ¿entonces por qué crea Dios el mundo?

EVA. –¿Para crear al hombre?, ¿para que éste lo someta?

DAMIÁN. –Eso no responde al porqué de la creación del mundo. Si esta creación está ideada por los hombres, esos mismos hombres tendrán una idea de qué es crear y por qué se crea. Habría que preguntarse qué es crear, o mejor por qué se crea. Mejor aún, incluso, para qué quiere alguien crear. Y cuando digo crear no me estoy refiriendo solo a la creación artística. Se puede crear una familia, una empresa… a veces tomar una decisión simplemente es ya una forma de creación.

LUIS. –Para mí crear es sacar de ti algo que ya existe. Darle nombre[11] a aquello que ya está en uno. Como si hubiese un magma y, de ahí, Dios separase las cosas y las crease.

DAMIÁN. –¿En qué parte de tu pensamiento o de tu forma de ser está lo absoluto?, ¿dónde ese magma desde el que se crea?

LUIS. –No sé explicarlo, pero percibo que es así. Sé que hay algo sin límites, y que es desde ahí desde donde se crea[12].

DAMIÁN. –Si hay algo en nosotros que percibe la totalidad, algo que no tiene límites, deberíamos al menos saber si tenemos contacto con esa totalidad, si podemos acercarnos a ella. ¿A alguien se le ocurre una idea de totalidad dentro de uno mismo que esté nombrada científicamente? ¿Quizá el inconsciente[13]? Por ejemplo, según Jung, es personal y colectivo[14]. Se supone que, si nos metemos en ello, primero entramos en la parte personal que ha producido la experiencia, pero si profundizamos, llegamos a los arquetipos que, para Jung, no son sociales ni construidos: son órdenes cósmicos, son verdaderas estructuras de sentido. Por lo tanto, el inconsciente sería un acceso a la totalidad.

¿Por qué crea Dios al Hombre?

Creación de Adán; detalle de los frescos de la bóveda de la Capilla Sixtina [7], [8].

DAMIÁN. –Sigamos con la Creación en el Génesis: ¿por qué Dios continúa con la Creación del hombre? LIS. –En el relato de la creación, realmente, sólo se narra que se crea al hombre. No dice nada más: es un narrador en tercera persona que se va distanciando, que sólo relata los hechos.

Creación de Eva; detalle de los frescos de la bóveda de la Capilla Sixtina [7]

Y dijo Dios: «Hagamos al ser humano a nuestra imagen, como semejanza nuestra, y manden en los peces del mar y en las aves de los cielos, y en las bestias y en todas las alimañas terrestres, y en todas las sierpes que serpean por la tierra. Creó, pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios le creó, macho y hembra los creó. Y bendíjolos Dios, y díjoles Dios: «Sed fecundos y multiplicaos y henchid la tierra y sometedla; mandad en los peces del mar y en las aves de los cielos y en todo animal que serpea sobre la tierra». Dijo Dios: «Ved que os he dado toda hierba de semilla que existe sobre la haz de toda la tierra, así como todo árbol que lleva fruto de semilla; para vosotros será de alimento. Y a todo animal terrestre, y a toda ave de los cielos y a toda sierpe de sobre la tierra, animada de vida, toda la hierba verde les doy de alimento». Y así    fue. Vio Dios cuanto había hecho, y todo estaba muy bien. Y atardeció y amaneció: día sexto. [1, 26-31]

Nos dice que lo crea el sexto día. Lo crea el mismo Dios que ha creado todo lo demás en los días anteriores; y sin embargo, cambia. Ya no usa Bará, cambia a un uso del plural imperativo. Es un acto de voluntad, pero con un poco de reticencia: 'hagamos', en lugar de 'haya'.

Lo más llamativo es 'hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza'. Así, en primera persona del plural. Elohim[15] es también un sustantivo plural, pero en los días anteriores el sujeto iba acompañado siempre del verbo en singular. De pronto, el sujeto creador habla en plural; o es un plural mayestático, o es un creador que se ha desdoblado. Y realmente, todo creador se desdobla cuando establece una dialéctica con su propia obra: cuando la reconoce como una cosa distinta, con una cierta presencia propia, al mismo tiempo que no deja de ser parte de él. Me llama la atención eso, que el hombre es lo único de la creación que hace a Dios, al creador, desdoblarse. Una tercera opción sería que el creador fuese más de uno, ya que no es tampoco 'mi' sino 'nuestra' imagen y semejanza.

Como no sabemos nada del sujeto creador me centro en lo que hace: 'creó a su imagen y semejanza al hombre, varón y mujer los creó'. Es decir: crea algo a su imagen y semejanza que es uno y son dos; crea un hombre que es a la vez hombre y mujer. Les otorga, además, un cometido común; y los bendice.

Mi conclusión es que en los primeros cinco días solo se ha dedicado a dar órdenes, aunque no sepamos muy bien a quién o a qué; y ahora, en la creación del hombre, decide implicarse directamente y lo crea a su imagen y semejanza. Crea, como parte del mundo que ha venido haciendo, algo que es una imagen suya: Dios crea al hombre para hacerse visible. Es un creador misterioso al que el narrador se refiere en singular, pero que cuando habla de sí mismo lo hace siempre en plural. Y siendo que el hombre es a imagen suya, Dios se ve en él, se ve reflejado en aquello que ha creado. Como la frase de Lévinas en Las primeras palabras de la creación [2]:

El hijo no es simplemente obra mía, como un poema o un objeto fabricado, tampoco es una propiedad, a mi hijo no lo tengo, sino que en cierta manera lo soy.

Por ello sólo puede hablar en plural una vez el hombre – su hijo, frente a la Creación, que es su obra – ha sido creado; no se puede hablar con un hijo si aún no ha nacido. Lo único que nos queda es que Dios sea más de uno antes de crear al hombre, y que por ello lo que crea ha de ser también dual: hombre y mujer.

NURIA. –Sí, que fuera una dualidad, una energía masculina y femenina. De hecho, esto representaría al mismo tiempo la estructura del hombre, con lo femenino y lo masculino, que es su verdadera esencia. El hombre es uno, pero hay dos maneras de ser hombre, o varón o hembra. Y, es más, a esos que son dos, luego les encarga ser otra vez uno: perpetuar la especie, es decir, ser uno en la carne. Una labor común. El uno se hace dos, y vuelve a ser uno para generar un tercero.

MARÍA. –Y no sólo esto. No sólo el hombre es dual a imagen y semejanza de Dios; también a imagen y semejanza suya tiene el don de la palabra. Dios sólo puede, de toda la creación, hablar con nosotros. Y nos da el don de la palabra, de la creación como decía Luis: Él ha creado, y nosotros le damos, a todo lo creado, un nombre.

DAMIÁN. –¿Por qué la dualidad[16]es el ser? ¿Por qué a la mente le resulta tan agradable la dualidad[17]? Porque esto es sólo el principio. Fijaros en cómo pensamos, siempre es por oposición, por contraposición de dos extremos. ¿Tal vez porque es la forma en que se manifiesta lo único?

PILAR. –Sí, yo creo que es por eso. Porque lo uno, lo único, es el resultado de la conjunción de opuestos complementarios. Creo que Dios creó al hombre en esa dualidad para que volvamos a la totalidad. O sea: Dios crearía al hombre para generar lo uno a partir de lo múltiple, para reflejarse a sí mismo. Para generar una creación que le muestre: lo múltiple y lo uno[18].

DAMIÁN. –Muy bien. Si te fijas, esta es siempre la estructura de lo uno. Piensa en ti misma, por ejemplo: tú eres tú, eres un 'uno'. Y sin embargo, ¿cuántas personas hay en esa 'una'? ¿Cuántas personas pasadas, cuántas ya no eres, cuántas nunca llegaste a ser, cuántas quieres llegar a ser? ¿Cuántas decisiones, cuántos sueños, cuántas renuncias? Todo eso, toda esa infinidad, eres tú. Y sin embargo, tú es sólo, al mismo tiempo, una cosa. Bien. La imagen que tenemos de nosotros mismos es una imagen mental ambigua, única y múltiple. Se recompone continuamente y fluctúa todo el tiempo. Se recompone y desfigura por el dolor o la alegría, por la rabia o la esperanza, por lo que hacemos y por lo que nunca hicimos, por los sentimientos y los recuerdos. No es una imagen fotográfica, y ese movimiento es lo que le da consistencia. Cuando una imagen se fija totalmente, la mente se vuelve esotérica[19][20]: es decir, se aleja, se vuelve extraña, y la imagen se difumina y pierde vida. Por eso, cuando te miras en un espejo fijamente durante un tiempo largo, te conviertes en un ser esotérico o extraño para ti mismo, te alejas cada vez más de ti.

¿Qué clase de Mundo crea? ¿En qué son semejantes el Mundo, el Hombre y Dios?

Dios Padre separando los Cielos – el espacio que aparece enmarcándole – de las Aguas, que aparecen representadas como una franja oscura por debajo de sus manos, que estarían así obrando esta separación. Detalle de los frescos de la bóveda de la Capilla Sixtina, realizados por Miguel Ángel [7], [8].
Representación de la creación del Firmamento, separándolo de las aguas primordiales superiores e inferiores: 'Dijo Dios: «Haya un firmamento por en medio de las aguas, que las aparte unas de otras». E hizo Dios el firmamento, y apartó las aguas de por debajo del firmamento, de las aguas de por encima del firmamento' [1, 6-7].


NURIA. –Pero de algún modo te reconoces, a pesar de ser una cosa ajena. Es como el Mundo y el Hombre, que son infinitamente distintos de Dios pero a la vez muy semejantes.

DAMIÁN. –Eso es, eso es precisamente el uno y lo múltiple. Vamos a pasar ahora a ver qué nos está diciendo de su creación, del Mundo, después de crear la luz:

Dijo Dios: «Haya un firmamento por en medio de las aguas, que las aparte unas de otras.» E hizo Dios el firmamento; y apartó las aguas de por debajo del firmamento, de las aguas de por encima del firmamento. Y así fue. Y llamó Dios al firmamento «cielos». Y atardeció y amaneció: día segundo. Dijo Dios: «Acumúlense las aguas de por debajo del firmamento en un solo conjunto, y déjese ver lo seco»; y así fue. Y llamó Dios a lo seco «tierra», y al conjunto de las aguas lo llamó «mares»; y vio Dios que estaba bien. Dijo Dios: «Produzca la tierra vegetación: hierbas que den semillas y árboles frutales que den fruto, de su especie, con su semilla dentro, sobre la tierra.» Y así fue. La tierra produjo vegetación: hierbas que dan semilla, por sus especies, y árboles que dan fruto con la semilla dentro, por sus especies; y vio Dios que estaban bien. Y atardeció y amaneció: día tercero. [1, 6-13]

Representación de la Tierra como intermediaria entre el océano primordial superior y el inferior.
La creación del Sol, la Luna y la vegetación. Detalle de los frescos de la bóveda de la Capilla Sixtina, realizados por Miguel Ángel [7], [8].


Veis que Dios crea un mundo que al principio es únicamente agua; aguas por todas partes. Y él crea el firmamento, 'que las aparte unas de otras'. Esto está movido por el 'viento de Dios que aleteaba por encima de las aguas' [1, 2]. Al separar lo seco de lo mojado aparece la Tierra, y queda un mar por encima – que será el firmamento[21] – y un Océano Primordial por debajo. De este modo, en la imagen judía, antes de la creación todo era mar o cielo. Después se crea la tierra, que se representa flotando sobre un mar primigenio y bajo otro mar primigenio: es una imagen de abismo completo, por arriba y por abajo. La Tierra entre dos mares primordiales. En el Diluvio, la Tierra queda sepultada bajo las aguas primordiales superiores. Tenemos que darnos cuenta de lo que significa esto: que la Tierra no tiene ni suelo firme por debajo, ni aire por arriba, sino que puede tanto hundirse como ser sepultada. En textos como la Biblia es absolutamente inútil manejar exclusivamente la inteligencia racional: hay que manejar la intuición para poder acercarse al texto.
NURIA. –Si la creación es dual, hombre y mujer son uno, y cielo y tierra uno también.  Aguas y tierra, luz y oscuridad, bien y mal. Como si la creación fuera una separación de lo que antes era una unidad. Intuyo que hay dos creaciones. Una por lo que elige, que sería la luz; otra por lo que rechaza, que sería la oscuridad.

DAMIÁN. –No, no rechaza nada: precisamente lo que extraña es que mantiene la oscuridad. En todo caso, para entender bien la creación debemos analizar qué queremos decir con unidad y con dualidad. Unidad es aquello que no tiene partes, y dualidad es aquello que empieza a tenerlas. Por eso, cuando el pensamiento empieza partirse es cuando empieza a pensar, fijándose en la naturaleza y viendo las cosas que son opuestas[22] unas a otras. Es un verdadero pensamiento mágico, lo que llamamos Principio de los Opuestos [23]. Los opuestos no son tan nítidos. Hay principios opuestos que son complementarios y otros que son contradictorios. Los únicos que funcionan para el pensamiento son los complementarios, porque al juntarlos vuelven a ser una unidad [24] [25]. Por ejemplo, masculino-femenino, tenemos que pensar en ellos como complementarios: y por ello son generadores cuando se unen. Si fueran contradictorios no podrían reunirse, juntarse ni desde luego generar nada de esta unión; si se juntasen, se destruirían el uno al otro, en lugar de complementarse. Estos opuestos son complementarios porque al reunirse se alcanza, y sólo a traves de su conjunción, de nuevo la unidad. En nuestro mundo, en nuestro contexto cultural, los principios suelen entenderse como contradictorios. Podemos ver la diferencia entre lo masculino y lo femenino concebidos como complementarios, pero, si los vemos como algo contradictorio, se enfatiza sobre uno de los dos provocando una diferenciación; esto es lo propio de los discursos y abusos de género, que no tienen nada que ver con los principios ordenadores de lo masculino y lo femenino.

NURIA. –Sabiendo que todas las dualidades que construimos ahora son contradictorias, ¿no estaríamos negando la existencia de la unidad? Sería inalcanzable, porque en el momento mismo de la creación se generan estas dualidades.

DAMIÁN. –Sí, pero la unidad sólo se vuelve inalcanzable una vez pensamos los opuestos como contradictorios. Dios hace estas dualidades en el inicio como complementarias: es decir, que no sólo no niega la unidad, sino que es el único modo de alcanzarla. Dios, que es uno e infinito, genera una creación dividida en dualidades y múltiple que, sin embargo, reconoce como parte suya. Esto es porque Dios mismo es uno y múltiple; y lo que muestra con su creación es que lo múltiple complementario, a partir de su reunión – como lo masculino y lo femenino a la hora de crear vida –, genera la unidad. De la oscuridad extrae la luz, dos principios que antes eran una unidad, y lo hace para hacer el mundo comprensible. Quizás podamos en este momento hacer un pequeño resumen de los conceptos que hasta ahora hemos discutido; yo diría que lo más importante, lo que más tenemos que haber comprendido, es el pensamiento por oposición. El principio de oposición es básico, pero hay que tener cuidado con esta estructura. Hay que ver la diferencia entre complementario y contradictorio, porque dice mucho de nosotros y de cómo estamos pensando las cosas. Yo diría que hay, en apariencia, una sola creación; que en sí es, a la vez, múltiple. Según el Midrash [26], en cambio, antes de Dios crear este mundo creó muchos otros, y salieron todos mal; hay distintas interpretaciones, si os fijáis todas permitidas por el texto. Esto es porque en sí está muy poco determinado. La estructura que tiene, las imágenes que recrea, son totalmente líquidas, se escurren entre los dedos, se salta de término en término.

JESÚS. –Sí, pero eso es pura potencialidad[27]. Todo está latente.

DAMIÁN. –Eso es. La estructura de fuga de todo este texto de algún modo puede ser la unidad, en la cual todo está latente y de la que va a proceder la multiplicidad, ordenable según las distintas dualidades (las distintas parejas de opuestos complementarios). Ahora bien, esta estructura del pensamiento puede ser también una creación fallida – como dicen los rabinos – porque, efectivamente, este es un Dios inseguro y voluble. Intenta hacer algo y ese algo da miedo. En un segundo intento quiere arreglar lo que ha salido mal; en ese segundo movimiento aparece el 'dijo Dios'. Ya aparece la palabra de Dios, este es el intento que nos llega a nosotros, el que ve Dios que está bien. Y la palabra de Dios lo único que hace es separar [1].

Representación de la Luz saliendo de las Tinieblas. Anónimo.

AYUSO. –Es que entonces Dios no es más que su Palabra, o su Voluntad, como decíamos al principio, ¿no?

DAMIÁN. –Esta es la duda sobre Dios que hace a los rabinos decir que hablamos de creaciones fallidas. Pero esta duda no viene solamente de los primeros versículos, sino de todo el conjunto de la historia: viene de cuál es el objeto de la Creación. Porque, como decía antes, sólo separa. Saca a la luz de la oscuridad, pero, ¿qué hace con la oscuridad? La mantiene. La mantiene y le da nombre: noche. Y le otorga un sitio y un tiempo tan grandes como a la luz: el día queda dividido en dos partes, estando completo sólo con ambas; y una será día, y la otra noche. Una será luz, y la otra oscuro, con esa oscuridad que venía del caos y los abismos.

Representación de El Diluvio Universal. Anónimo

Por otra parte, separa el firmamento de las aguas primordiales, pero de nuevo no las elimina, sólo los separa. Las aguas quedan, así, pesando sobre nuestras cabezas: tenemos el firmamento y la posibilidad de hacerlo desaparecer. Y de hecho en el diluvio, lo que hace Dios no es traer aguas, sino, y literalmente, 'abrir las compuertas' de esas aguas. Con lo que las aguas del segundo día de separación se convierten en una amenaza; al mismo tiempo que crea el mundo, aparece la posibilidad de destruirlo.

Si nos fijamos bien en todo esto, lo que hace Dios es ir creando un mundo visible, comprensible y perfectamente nítido, a la vez que va dejando al lado como una sombra. Esta sombra no es otra cosa que una amenaza: lo que se queda del caos se queda como recordatorio de lo que había antes y lo que habrá después de esta creación, de este paréntesis divino. De lo que puede ocurrir y ocurre si no es dentro de la creación de Dios.

PILAR. –Entonces en el mismo Génesis podemos ya encontrar la filosofía cristiana dual y moral [28] [29], de Cielo e Infierno, Bueno y Malo y demás, ¿no?

DAMIÁN. –Eso es. Es una creación por un lado filosófica – presenta una conceptualización y una terminología: la unidad que es a la vez multiplicidad –, pero por otro lado es una creación moral. Y esto anterior muestra que en toda creación hay una intención moral, como si se quisiera transmitir que se crea no sólo por sacar algo de nosotros mismos, sino también para proponer una nueva alternativa moral, un nuevo universo de valores. Por eso, aunque la creación esté dentro, también necesitamos que esté fuera; ese movimiento de dentro a fuera que es finalmente lo que la distingue.

Por tanto, para crear tiene que haber un 'adentro' y un 'afuera: habría una materia, que sería aquello con lo que creamos y que nos pertenece, que se encuentra dentro de nosotros y que compondría la esfera del 'adentro'. Sin embargo, no sólo está esta materia; para crear le imponemos a la misma una forma, una forma final, que es la que está afuera de nosotros y la que convierte la materia en una creación. De nuevo lo uno – la creación – es resultado de la conjugación de los múltiples (materia y forma, adentro y afuera).

ANTONIO. –Hay dos cuestiones que me planteo en todo esto y que no sé cómo resolver. Por un lado, Dios no puede o no quiere deshacerse de esa bóveda celeste de aguas amenazantes… todo esto es por los pecados del hombre.

DAMIÁN. –Pero Él ya lo ha puesto antes de que el hombre peque.

ANTONIO. –Por supuesto. Pero al final este es un texto que lo anticipa, de algún modo. Se está hablando de lo de siempre: de la creación del mundo como teatro de operaciones del hombre, en el que se deja ese punto amenazante como muestra del poder de Dios. Eso hace que me suene más a un texto hebreo, del pueblo hebreo, que a la divinidad.

Cuadro Elohim creando a Adán, realizado por William Blake en 1975.

DAMIÁN. –Para leer un texto de estas características es mejor tratar de salir de ti mismo y colocarte en lo que el propio texto te propone, más que en lo que tú piensas. Da igual si el texto lo han escrito los hombres o no: nosotros tenemos que discutir sobre si hay un Dios o no lo hay. Vosotros os habéis ido a Bará y yo me he ido a imagen: ¿qué es una imagen[30] para nosotros?

ANTONIO. –Una representación.

PILAR. –Un reflejo.

DAMIÁN. –¿Una imagen de lo que eres, de lo que te gustaría ser, de lo que fuiste? Decidme, cuando pensáis en una imagen vuestra, ¿es más un deber ser o un 'lo que ya fui'[31]? Heidegger decía que toda imagen que uno tiene de sí mismo es una imagen de futuro [32]. Pero si te pones a pensar en el futuro, descubres que no deja de ser una proyección del pasado. ¿Cómo entender que Dios hace al hombre a su imagen? Para llegar a eso, tenemos que ver qué entendemos por imagen y qué imagen tenemos de nosotros mismos.

LUIS. –¿Una imagen puede ser un anhelo?

DAMIÁN. –Podría ser. El anhelo no tiene una forma definida. Si partimos de la hipótesis de que es un anhelo, esa imagen no es una imagen. La imagen de uno es fluctuante; crear algo y tenerlo fuera es para que te devuelva una imagen de ti mismo. Si haces una obra maestra, está claro que lo maestro de la obra vuelve sobre ti, para que por fin tengas una imagen de ti a semejanza de tu obra. Y Dios culmina su obra en el séptimo día, pero ese día no acaba; hay quien dice que seguimos viviendo en él.

Llévame a verlo

El árbol de la vida. Dirigida por Terrence Malick. 2011

Cisne negro. Dirigida por Darren Aronofsky. 2010. Versión original en HD

La Biblia (The Bible: In the Beginning…) Dirigida por John Huston. 1966. HD VO

La vida de Brian (Monty Python's Life of Brian). Dirigida por Terry Jones. 1979. HD

https://es.wikipedia.org/wiki/Narraci%C3%B3n_de_la_creaci%C3%B3n_del_G%C3%A9nesis Narración de la Creación del Génesis; mitología comparada.

https://en.wikipedia.org/wiki/Sistine_Chapel_ceiling#Pictorial_scheme Esquema y significados de todas las representaciones de los frescos de la Capilla Sixtina.

https://www.viajocontigo.com/miguel-angel-boveda-capilla-sixtina/ Esquema y significados de los principales frescos de la Capilla Sixtina.

https://es.slideshare.net/mahpiohanzias/psicologa-analtica-52820880 Presentación en la que se explican superficialmente los principios que según Jung rigen la psique humana.

https://www.tendenciashoy.com/arte/plastica/un-paseo-por-el-cielo-y-el-infierno-de-dante-sin-moverse-del-sofa.html Exposición virtual sobre La Divina Comedia de Dante, a través de dibujos renacentistas, habilitada por la Galería de los Uffizi de Florencia.

https://www.efe.com/efe/espana/cultura/cien-obras-muestran-la-surrealista-vision-de-dali-sobre-divina-comedia/10005-4592490 'Dalí, año Dantesco'; exposición organizada por la Fundación Vital de Vitoria, con motivo del 700 aniversario de la muerte de Dante. Compuesta por cien obras realizadas por Dalí en las que el pintor presenta su interpretación de los cielos y los infiernos que Dante narra en su Divina Comedia.

http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:cc1nTzC329EJ:www.fadu.edu.uy/estetica-diseno-i/files/2015/08/heidegger_epoca_imagen_mundo.pdf+&cd=1&hl=es&ct=clnk&gl=it&client=firefox-b-d Ensayo La época de la imagen del mundo, por Martin Heidegger.

https://www.artsillustrated.com/exposicion-virtual-genesis-art-show/ Exposición virtual 'Génesis', promovida por Lewinston Art, orientada a la temática de la creación y generación a partir de la nada (no únicamente en su sentido bíblico).

¿Qué se ha leído?

[1] Génesis, 1. Biblia de Jerusalén.
[2] Las primeras palabras de la creación. Alejandro Gándara. XXVI Premio Anagrama de Ensayo.

[3] Parménides, Poema. Trad. de J. Llansó. Tres Cantos: Akal, 2007.

[4] Platón, Parménides. Trad. de G. Echandía. Madrid: Alianza Editorial, 2015.

[5] E. Segura Cortés, "Unidad y ser en Platón (notas al Parménides)", Revista de Filología y Lingüística de la Universidad de Costa Rica, vol. 12, no. 2, p. 81, 2015. DOI: 10.15517/rfl.v12i2.17210.

[6] L. Fedi, "La Capilla Sixtina, la maravilla del Renacimiento", historia.nationalgeographic.com.es, 2014. [Online]. Disponible en: https://historia.nationalgeographic.com.es/a/capilla-sixtina-maravilla-renacimiento_8594

[7] "Gallery of Sistine Chapel ceiling - Wikipedia", En.wikipedia.org, 2021. [Online]. Disponible en: https://en.wikipedia.org/wiki/Gallery_of_Sistine_Chapel_ceiling

[8] "Bóveda de la Capilla Sixtina: Los 9 frescos que pintó Miguel Ángel.", ViajoContigo.com, 2017. [Online]. Disponible en: https://www.viajocontigo.com/miguel-angel-boveda-capilla-sixtina/

[9] "Los sobrevivientes | Enciclopedia del Holocausto", encyclopedia.ushmm.org, 2021. [Online]. Disponible en: https://encyclopedia.ushmm.org/content/es/article/the-survivors

[10] "La Biblia: Éxodo", iglesia.net, 2021. [Online]. Disponible en: https://www.iglesia.net/biblia/libros/exodo.html

[11] "Fisiología humana/Los sentidos - Wikilibros", es.wikibooks.org. [Online]. Disponible en: https://es.wikibooks.org/wiki/Fisiolog%C3%ADa_humana/Los_sentidos

[12] Alonso G., Juan Carlos, "La Psicología Analítica de Jung y sus aportes a la psicoterapia ." Universitas Psychologica, vol. 3, no. 1, 2004, pp.55-70. Redalyc [online]. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=64730107

[13] B . Russel, Historia de la filosofía occidental. Trad. de J. Mosterín y J. Gómez de la Serna. Madrid, España: Espasa Calpe, 2007.

[14] G. Bataille, Visions of excess: Selected Writings, 1927–1939. University of Minnesota Press, 1985.

[15] M. Heidegger, Caminos de bosque. Trad. de H. Cortés Gabaudan y A. Coello. Madrid: Alianza Editorial, 2014.


Quiero saber más

  1. El término 'incognoscible' expresa, literalmente, la imposibilidad del conocimiento de algo. De origen latino, ha sido aplicado en muchas ocasiones a la divinidad. Es, de hecho, la razón por la cual está prohibida la representación de lo divino en la religión musulmana.
  2. El nombre 'gnosticismo' proviene del griego antiguo, del término γνωστικός (gnōstikós), que significa 'tener conocimiento'. Mediante el término 'gnosticismo' se hace referencia a una corriente religiosa, surgida en torno al siglo I, en que se priorizaba el conocimiento espiritual (gnosis) frente a las enseñanzas eclesiásticas. Se defendía la existencia de un Dios supremo, a cuyo conocimiento era posible acceder mediante visiones o iluminaciones, al tiempo que la de una deidad menor, de naturaleza malévola, y en ocasiones asociada precisamente con el Dios supremo judío, o Yahveh [14]. Según el gnosticismo, la salvación pasaba – justo al contrario que la tradición hebrea, que consideraba a Dios como incognoscible – por el conocimiento directo de la divinidad, a través de intuiciones o experiencias místicas. Se rechazan los términos de pecado, culpa o arrepentimiento, estructurándose en torno a un campo semántico totalmente diferente: iluminación, ilusión.
  3. Filósofo egipcio nacido a comienzos del siglo III e importante representante del neoplatonismo. En base a las divisiones de lo real establecidas por las doctrinas neoplatónicas y neopitagóricas – de las cuales la principal sería la distinción entre el mundo sensible y el inteligible, tomada después por el cristianismo –, Plotino compone todo su sistema filosófico: el sistema del Absoluto. A partir de lo Uno, la unidad que funda y posibilida la multiplicidad, por progresión descendente se componen todas las realidades del mundo. La peculiaridad de lo humano sería que, de algún modo, tiene la capacidad de lo inefable, de la unidad y por ende de lo Absoluto; lo humano estaría, de este modo, conectado con el principio creador del universo.
  4. No son los primeros que asocian la creación, en tanto que dar nombre o forma, a la palabra. En griego λóγος, lógos, es la palabra razonada, el discurso, la inteligencia; también el sentido, el criterio.
  5. 1. En el principio creó Dios los cielos y la tierra.

    2. La tierra era caos y confusión y oscuridad por encima del abismo, y un viento de Dios aleteaba por encima de las aguas.

    [1, 1-2] (lo pongo así para tener por un lado la referencia textual de la que están hablando, pero por otro la citación bibliográfica. también puedo repetir, en cada referencia, la cita - poner 'Génesis, Biblia de jerusalén', etc; lo que me digas. en la siguiente intervención he metido el texto en la propia página: me dices qué es lo que más te gusta)
  6. El caos, el desorden absoluto, lo informe, aparece en muchas tradiciones religiosas como lo originario. Tras la existencia por un tiempo indefinido de una masa amorfa y pluripotencial, que sería el caos original, habría un punto de inflexión que implicaría la aparición del orden, la luz y el sentido; es decir, la aparición del Universo. La palabra 'caos' proviene del griego Χάος, que significa 'espacio que se abre', 'hendidura', 'abrirse de una herida'; se interpretaba en la filosofía y cosmogonía griegas como una especie de abismo sin forma, el 'vacío que ocupa un hueco'. Este concepto está presente en la tradición y cosmogonía del Antiguo Egipto (el 'Nun'), en la hebrea (el 'Tehom' judío, las aguas primordiales que aparecen en el Génesis bíblico), en las culturas antiguas japonesas y nórdicas, e incluso en teorías científicas como el Big Bang. Lo primigenio es el desorden, la oscuridad y lo informe; la capacidad de lo divino es la de la creación, la de conceder forma y sentido a este magma primigenio.
  7. Los orígenes del judaísmo, en torno al 1800 a.C., se encuentran en el marco de las antiguas religiones semíticas politeístas: las religiones cananeas (o politeísmo cananeo) del Levante, las tradiciones sumerias o la religión asiro-babilónica de Mesopotamia; amén del politeísmo griego – los primeros panteones minoicos datan de principios del III milenio a.C – o el vedismo o religión védica – desde el II milenio a. C. hasta el siglo IV a. C –, antecesora del budismo y del hinduismo. De la tradición babilónica se toma el culto a Yahweh, dios nacional de los reinos de Judá y Samaria y dios mayor de los panteones cananeos, quien será transformado en el judaísmo en Yahveh: Dios único de judíos, samaritanos y cristianos.
  8. Según el marxismo, la religión – la crítica se lleva a cabo sobre el cristianismo, y por ello se infiere que sobre las religiones monoteístas, pero no es así: la crítica es a la religión en general y escoge el cristianismo porque es la religión que le circunda – se considera 'el opio del pueblo' (expresión popularizada por Karl Marx aunque no de su autoría): esto es, una distracción que, a modo de droga recreativa, anula a los individuos y los aleja y separa de su mundo presente. Según Marx, tiene la capacidad para llevar a cabo este proceso en la sociedad porque, gracias a la promesa de una vida mejor, a las esperanzas y a las creencias, provoca que las personas no luchen por hacer su vida presente y su situación actual mejor, actuando en este sentido como una droga atenuante del dolor - como son, de hecho, los opiáceos, los fármacos analgésicos más potentes que existen, altamente adictivos.
  9. Faraón egipcio que reinó entre los años 1353 y 1336 y que, cinco años después de iniciar su reinado, llevó a cabo lo que se llamó 'reforma religiosa'. Consistió en la supresión de todos los dioses del panteón egipcio, la clausura de sus templos y la toma de las posesiones y ofrendas; a excepción de uno, el dios Atón, en quien se centralizó el culto divino, y de quien Akenatón era el único intermediario. https://redhistoria.com/akenaton-el-faraon-hereje/
  10. Este afán de trascendencia, o apelación al mito y a los sentidos invisibles, más alla de la realidad palpable, ha sido algo que ha mantenido el pueblo judío hasta su historia más reciente. El primer barco que, tras la Segunda Guerra Mundial – y en contra de las órdenes de Gran Bretaña, país encargado de la administración del pueblo judío antes de su reconocimiento como estado independiente – transportó a los primeros judíos supervivientes de vuelta a Palestina apeló asimismo a estos significados, en honor de los cuales se llamó Éxodo: como el segundo tomo de la Biblia, en el que se narra la esclavitud del pueblo hebreo y su éxodo, liderados por Moisés, hacia la tierra prometida. [9], [10]
  11. El verbo 'Bará', o לִבְרוֹא , que nosotros entendemos por 'crear', significa también 'dar forma' (dar forma a algo implica que ese algo exista previamente). Por otro lado, el verbo 'crear' en griego antiguo, 'poiesis' o ποίησις, también tiene un significado similar: la creación es aquello que confiere forma a algo ya existente, o como lo define Platón [2], «la causa que convierte cualquier cosa que consideremos del no-ser al ser».
  12. En la filosofía gnóstica y muy especialmente en la platónica – aparece especialmente en el Timeo–, este sentido de creación está encarnado en un personaje: el Demiurgo, que es el principio 'ordenador' del universo. Estando dado el material original del que se compondrá, pero informe, el Demiurgo es el encargado de crear el Universo dando forma, ley y límites a todo el material ya existente.
  13. Como se conoce, especialmente tras la creación del psicoanálisis, a la parte de los procesos mentales de los que el individuo no es consciente, y que sin embargo configurarían su carácter, sus respuestas, sus elecciones y todo aquello que forma parte de la esfera consciente del individuo.
  14. Según Karl Gustav Jung, habría una parte del inconsciente que compete al sujeto a nivel individual, que no sería sin embargo la más importante. La esencial sería la colectiva: un conjunto de mitos y símbolos que, con independencia de los procesos conscientes humanos o sociales, se mantendrían internamente como estructuras generadoras de sentido y ordenadoras de la realidad, sin que el propio sujeto las percibiese siquiera.
  15. Según se cree, Elohim es el plural de Eloah, uno de los nombres derivados que se usaban en hebreo para designar a Dios: 'El'. Elohim es, asimismo, el término con que se designaba a los dioses cananeos, hijos de El. Por tanto, en hebreo arcaico, Elohim sería algo así como el nombre en plural de Dios, que en singular sería 'El'.
  16. El dualismo, o dualidad, es el nombre de la doctrina que afirma la naturaleza de lo divino como compuesta de dos principios opuestos, antagónicos pero complementarios, ambos eternos e increados, de cuya conjunción emanan todas las cosas. Un ejemplo de ello serían el yin y el yang, símbolos respectivamente asociados a la representación de la energía femenina, la pasividad, la oscuridad y la tierra, y de la energía masculina, la actividad, la luz y lo celeste. No tienen que ver con el género biológico – esto es, el hecho de ser fisiológicamente hombres o mujeres –, sino con las dos energías que, en distintas proporciones, tienen en sí todas las cosas y todos los humanos. Este modo de conceptualizar la naturaleza del mundo, los humanos y la divinidad es común a diversas religiones y corrientes filosóficas: tanto en los pueblos antiguos – China, Egipto, Grecia y Persia – como en épocas mucho más recientes, hasta la Edad Media (orfismo, gnosticismo, maniqueísmo, y los pueblos bogomilos y cátaros).
  17. El pensamiento humano, así como la composición de su lenguaje y por ende la comprensión de su realidad, tiene como una base esencial el pensamiento por oposición.
  18. Esta caracterización de lo múltiple como manifestación de lo Uno, como generadas por lo Uno y a su vez como generadoras de lo Uno, es propia de diversos autores, muy característica de la tradición helenística. Principalmente atribuible a Parménides de Elea, en su Poema [3], aparece en muchas otras corrientes de pensamiento, de las que exponentes principales serían Plotino (véase la entrada An-39 A caballo entre dos mundos. La tentación de poder) o el mismo Platón [4, 5].
  19. La palabra 'esotérico' deriva del griego ἐσώτερος, 'esoterikós', que significa algo así como 'lo de dentro', 'los de dentro'. Término utilizado por Aristóteles para designar las filosofías y corrientes de pensamiento obscuras, inaccesibles y tan complicadas que resultaban incomprensibles para los no iniciados, pudiendo ser manejadas únicamente por los adeptos, los iniciados o 'los de dentro'.
  20. Esoterismo hace referencia a las doctrinas de conocimiento que se basan en conocimientos ignotos, que manejan símbolos propios e incomprensibles para las personas no iniciadas, que establecen una línea divisoria entre aquellos que están 'dentro' – los únicos que las comprenden– y los que no. Son aquellas prácticas que se relacionan por definición con el 'afuera', con aquello que nos resulta extraño y a priori inexplicable, con lo ajeno, con aquello que es incognoscible e incomprensible con nuestras estrategias de pensamiento habituales. Por lo tanto, su conocimiento implica una transformación en el individuo: implica el abandono de sus estrategias cognoscitivas previas para adoptar unas totalmente nuevas, convirtiéndose por tanto en una nueva persona, un nuevo individuo; un individuo ajeno para el que existía antes en su lugar.
  21. Las 'aguas superiores', aquellas que el Firmamento muestra y separa de la tierra, son las que Dios envía sobre ella en el Diluvio Universal: A la semana, las aguas del diluvio vinieron sobre la tierra. El año seiscientos de la vida de Noé, el mes segundo, el día diecisiete del mes, en ese día saltaron todas las fuentes del gran abismo, y las compuertas del cielo se abrieron, y estuvo descargando la lluvia sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches. [1, Gn. 7, 10-12]
  22. Como se comentaba en la nota 11, el pensamiento humano, la generación y aprendizaje del lenguaje e incluso la percepción de la realidad mediante los sentidos [11] se basan en la oposición, ya sea terminológica, ya sea de determinado tipo de estímulo.
  23. Es así como Jung llama a uno de los tres principios en los que la psique, o el pensamiento humano, basa sus operaciones. Según este principio, cualquier tendencia, deseo o actitud que aparezca en nuestra mente genera inmediatamente su opuesto. También se estructura de este modo la comprensión de nuestra realidad (todo aquel estímulo que percibimos, sea simple, como un color, o complejo, como una situación o una actitud, es comprendido por comparación con su opuesto complementario). Según Jung, es esta oposición entre opuestos lo que genera la energía psíquica. Los otros dos principios ordenadores de nuestra psique serían el principio de equivalencia y el de entropía. [12]
  24. Esta clase de opuestos serían los que componen la Creación Divina, y que Dios separa para mostrarse a sí mismo (en la Unidad que es, a la vez, Multiplicidad). Son aquellos opuestos que, siendo múltiples, apelan a lo uno, y cuya unión genera precisamente la unidad; aquellos opuestos cuya comprensión es imposible por separado, que para comprenderlos es imprescindible que se den ambos. Algunos ejemplos de ello serían la luz y la oscuridad, lo masculino y lo femenino, etc.
  25. Esta doctrina de los opuestos como estructuradores de toda la realidad y como extremos múltiples cuya conjunción genera la unidad es, aunque extendida en el mundo contemporáneo gracias a Jung, originaria de los filósofos pitagóricos. Estos estructuraban la realidad en base a diez pares – porque el diez era considerado el número perfecto – de opuestos complementarios: el límite y lo ilimitado; lo impar y lo par; lo uno y lo múltiple; derecha e izquierda; masculino y femenino; reposo y movimiento; recto y curvo; cuadrado y círculo; luz y oscuridad y, por último, bueno y malo [13].
  26. Midrash, o מדרש‎ en hebreo, significa "explicación"; proviene del verbo hebreo darâs, que significa «buscar, investigar, estudiar». Se refiere, en la práctica, al análisis de un texto bíblico para su estudio, que facilite así la comprensión del mismo. También se designa con 'midrash' a la compilación de las enseñanzas obtenidas a través de este método, recopiladas como comentarios al Tanaj – los veinticuatro libros sagrados del judaísmo; a los cinco primeros es a lo que se conoce como la Torá – y al Talmud.
  27. En la Creación todo lo diferenciado, lo múltiple, parte de una única masa, cuya principal característica es la de ser indiferenciada pero con la capacidad, o la potencia en su sentido aristotélico – la posibilidad de convertirse en otra cosa que está contenida en la propia naturaleza –, de transformarse en todas las cosas diferenciadas. Lo mismo ocurre con la creación humana: todo nuestro cuerpo, nuestro ser, parte de una célula madre que se denomina 'totipotente': el cigoto, una célula indiferenciada capaz de evolucionar y transformarse, tras sucesivas divisiones, en todos los tipos de células de nuestro organismo.
  28. Por ejemplo, en la filosofía y religión griegas esta división no existe: no hay una vida que posibilite o imposibilite un paraíso futuro, ni hay un lugar de reposo para aquellos que fueron bondadosos y un lugar de tortura para aquellos que fueron malvados. Para todos los vivos está, únicamente, la Tierra; para todos los dioses, el Olimpo – y de hecho, unos y otros pueden transitar por entre sus diversos mundos, a pesar de no pertenecer a ellos: no funcionan como compartimentos estancos –; y para todos los muertos, únicamente el Hades. Se enfrentan así una cosmovisión unitaria y sin tintes morales, que sería la griega, a una cosmovisión binaria, en la que no hay más alternativa que formar parte de uno de los dos extremos: o de lo bueno, o de lo malo.
  29. Exposiciones que muestran esta dualidad: 'llévame a verlo'
  30. La palabra 'imagen' proviene del latín y se asocia a los significados de 'representación, apariencia...' A su vez tiene relación con los términos griegos είδος-εος (eídos: término usado por Platón para designar las 'ideas', las imágenes hacia las que tenderían, como copias, las cosas del mundo sensible), y είδωλον-ου (eídolon: término usado por Epicuro y que se traduciría como 'ídolo, representación, figura, sombra').
  31. Se está haciendo referencia con esta frase a los términos, o instancias, de la psique humana establecidas por Sigmund Freud en la psicologia psicoanalítica. Estas tres instancias de las que se compondría la psique de cada persona serían el ello, el yo y el super-yo, haciendo referencia respectivamente a: las bases de nuestro contenido psicoemocional ,heredadas de nuestro entorno y nuestro contexto – algo así como 'lo que era', o 'lo que viene dado'–; la instancia desde la que actuamos, que es mediadora y resultado de la combinación de las otras dos, que se compone y cambia a través de ellas y de las experiencias que se reciben, ya que es aquí donde se almacenan – algo así como 'lo que soy' –; y, por último, la instancia enjuiciadora o moral, la 'imagen' que funciona como un deber ser en la esfera psíquica – algo así como 'lo que quiero ser', 'lo que debería ser' – y que aúna los anhelos que guían la construcción de cada persona.
  32. Según M. Heidegger, es preciso, para afirmarse en la esencia, hacerlo hacia el futuro (como una especie de 'super-yo'). Teoría recogida en el ensayo La época de la imagen del mundo, cuya versión online se encuentra en la sección 'Llévame a verlo' . Publicado en el volumen Caminos de bosque [15]


Especies y familias